10 PASOS PARA COMENZAR TU PRIMERA PRODUCCIÓN INDEPENDIENTE.

 
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El mejor momento para comenzar una producción independiente es cuando eres estudiante, porque tienes lo más valioso del mundo que es: tiempo. Tal vez, hay materias que pueden ocuparlo, o quizá maestros que no entiendan tu pasión; sin embargo, las tareas son importantes puedes acomodarlas para hacer espacios, no tienes que responder a un jefe o dependes de una paga para sobrevivir, aún.

Por lo mismo hablaremos de hacer una producción sin tanto dinero. Cuando comienzas, la motivación y ambición son tales que quieres hacer cosas espectaculares que quizá podrían verse limitadas por la falta de recursos monetarios, pero que no te engañe este tema. Quentin Tarantino dice que la mejor escuela es hacer una producción sin dinero, y aunque seas fan o no de sus películas, el hombre se abrió paso en Hollywood para ganarse el reconocimiento como uno de los mejores directores de la industria y eso no cualquiera.

La falta de este recurso pone un reto para aprender algo muy valioso en producción: saber resolver. Te enseña a saber mover cielo y tierra para conseguir lo que vas a necesitar. Te enseña a convencer gente para que se una a tu proyecto, a establecer prioridades y organizar personas. Las limitantes, irónicamente, pueden ayudarte a crecer. No será un dulce paseo por el parque, pero los frutos que cultives de tu esfuerzo valdrán mil veces más a diferencia de si nunca lo intentas.  

Habiendo dicho esto, enlistamos las recomendaciones que te podemos hacer con base a nuestra experiencia:

1.      Realiza un Cortometraje

¿Por qué? Porque es corto, necesitas menos dinero, además vas comenzando y tienes que aprender a contar una historia bien en ese tiempo. Es como una práctica previa a un largometraje y te enseña la importancia de saber conectar las escenas para guiar la historia a una trama interesante y redonda.

2.      Haz tu guion.

Comienza con una idea sencilla. Es un corto, no trates de ahondar en detalles de un universo gigantesco. Mantenlo simple y concéntrate solo en una meta y un tema. Puedes guiarte o basarte en algo que has visto o vivido. Procura que sea en solo un lugar para evitarte desplazar mucho, como un edificio, tu casa o la de un amigo, o una colonia segura que te sea familiar.

3.      Consigue tu crew.

Controlar un crew es complicado, por lo que se recomienda conseguir pocas personas (en un inicio) que tengan la misma pasión e interés que tú. Identifica sus habilidades y especialidades, pregúntate siempre ¿cómo puede sumar al resultado final? Asegúrate que sean comprometidas y el papel que desempeñarán en el proceso.

4.      Consigue tu equipo.

Si tienes algún conocido que tenga una cámara y quiera sumarse al proyecto, o te la quiera prestar, aprovéchalo. Si no, date a la tarea de encontrar a alguien o, en su defecto, busca un celular que grabe mínimo en Full HD, así como un set básico de luces que te presten o lámparas LED.

5.      Consigue tus locaciones.

En cuanto a locaciones, como habíamos mencionado, entre menos mejor, para ahorrar los transportes. Siempre busca una locación que tenga lo más que ocupes en ese mismo lugar o en sus alrededores y que sea fácil llegar. Es importante tomarse tiempo en este tema ya que nunca sabes cuándo encontrarás un cuarto decorado a la perfección con todo lo que necesitas.

6.      Pide permisos.

En esta ocasión no aplica el dicho “mejor pedir perdón que permiso”. Si vas a utilizar una locación pública necesitas acudir a la autoridad correspondiente para hacer uso del lugar. Necesitas dar detalles de todo lo que sucederá en la grabación y comprometerte a cuidar del lugar.

7.      Consigue los recursos.

Utiliza sabiamente el dinero que consigas, aunque sea poco, para lo que sea imperativo comprar. Si son cosas que puedes tomar de tu casa o pedir prestadas de otras opta mejor por ese camino (para vestuario, muebles o utilería). También puedes preguntar a los actores que vayas a tener si ellos tienen alguna prenda que pudiera servir para el rodaje, de esta manera solo inviertes en algún elemento que sabes que no encontrarás en ningún lado, a menos de que lo mandes a hacer o lo produzcas tú mismo. Y para la comida puedes recurrir a un patrocinador, siempre podrás encontrar uno bueno.

8.      Respalda.

Uno podría confiarse de la memoria de la cámara. Damos por hecho que lo que se graba es intocable y podríamos esperar hasta editar para guardar el material. Sin embargo, nunca sabes cuándo alguien accidentalmente lo pueda borrar, o que la computadora falle de último momento. Es un asunto delicado, ya que es el resultado de todo lo que se trabajó y duele perderlo por no haber respaldado la información. Por ello hay que contemplar seriamente una sola persona que se encargue de estar respaldando todo durante la grabación y en mínimo dos computadoras.  

9.      Edita y exporta

Aquí es dónde todo toma sentido. Es común que en los primeros trabajos haya errores en rodaje, ya sea por parte de algún actor, alguna luz, el sonido o algo que el mundo conspiró para que saliera mal y no se había previsto. Igual teniendo experiencia, esas cosas todavía llegan a ocurrir, pero en menor cantidad. Aunque sea así, ya no hay vuelta atrás en lo que queda grabado, por lo que ahí entra el trabajo del editor para eliminar escenas, acomodar o restructurar la historia; todo para sacar la obra lo mejor que se pueda.

10.  Repite mejor.

Hacer una producción independiente es una experiencia retadora y gratificante, puede que haya, o no, fallas a la hora de ejecutarse; sin embargo, hay que tener en mente que lo más importante es el contenido. Así que no te preocupes por cosas que todavía no sepas resolver o fallas técnicas que pudiera haber, es un proceso, y la próxima lo harás mejor que el gran trabajo que ya hiciste. Lo importante es que ya habrás comenzado lo que muchos quizá nunca realicen, y es dar tus primeros pasos hacia el lugar donde quieras estar.